Church-Family Este Camino (This Way)
 Domando nuestro corazón

Domando nuestro corazón

9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
Jeremías 17: 9

Introducción

Has escuchado el dicho “déjate llevar por lo que te dicte tu corazón”. Hoy a la luz de lo que nos dice el Señor en este versículo inicial, nos enseña que es muy peligroso tener una vida dominada por “corazonadas”; pues el corazón es engañoso y nos pude llevar muchas veces por los caminos equivocados.

Desarrollo

Hagamos una prueba rápida para que identifiquemos que tan fácil es ser engañado
por nuestro corazón. Si tuvieras la opción, ¿cuál elegirías?

• ¿Ser un millonario o vivir en la pobreza absoluta?
• ¿Tener un lujoso carro o un triciclo con una rueda delantera rota?
• ¿Vacaciones en un lugar paradisiaco o en el basurero local?
• ¿tener una gran variedad de comida para cenar o solo pan viejo?
• ¿Una hermosa casa o una pocilga?

Las respuestas son obvias, ¿no? En cada ejemplo, la primera opción es claramente la mejor. Y, sin embargo, muchas personas en la vida eligen lo último.

En la parábola del hijo pródigo, vemos a un joven que escogió la segunda opción de las preguntas. Vivía en una bonita propiedad con una familia amorosa, sirvientes y buena comida. No le faltaba nada. Sin embargo, lo tiró todo para poder seguir los malos deseos de su corazón y disfrutar de una vida pecaminosa.

Es importante entender que el hijo pródigo nos describe a todos nosotros. No tenemos que huir de casa y desperdiciar una fortuna en una vida salvaje para ser pródigo. Debido a nuestra naturaleza pecaminosa, nacimos con un corazón
descarriado que naturalmente se rebela contra Dios.

Como dice el versículo de hoy, nuestro corazón está corrompido por el pecado, que es la desobediencia a Dios. Un corazón que te dice que no necesitas a Dios. Un corazón que trata de convencerte de que encontrarás la felicidad en el placer mundano. El hijo pródigo creyó estas mentiras, y mire a dónde lo llevó.

El pecado promete todo, pero en última instancia solo entrega vacío y dolor, al estar separados de Dios.

Aplicación Teoterapica

Entonces cual será la respuesta a la pregunta que nos deja este versículo al final ¿Quién puede conocer nuestro corazón? la respuesta la encontramos en el versículo 10. “yo Jehová”. Así que no nos perdamos las bendiciones de Dios por los engaños de nuestro corazón. ¡Elijamos a Dios sobre el vacío y el dolor que produce el pecado!

Vitamina T – Teoterapia para una Vida Saludable
Familia – Iglesia Este Camino.
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